¿Cómo nace la sociedad del consumo?

¿Cómo nace la sociedad del consumo?

    Con frecuencia, se suele escuchar que el ahorro es el enemigo del crecimiento económico. Grandes economistas enfatizan que el nacimiento de la sociedad del consumo proviene del movimiento que genera la economía (rentabilidad) en cada nación.

Sin embargo, la correcta política económica, es aquella que estimula la sociedad del consumo, ya sea propiciada por la asignación de créditos con un bajo interés para su pago, o, simplemente creando mayores necesidades de consumo en los individuos y grupos sociales, de esta manera generar más demanda, y por lo tanto mayor producción sin contención a los gastos.

Origen, aspectos positivos y negativos del nacimiento de la sociedad del consumo

    La sociedad del consumo dio un giro al transcurrir los años; a partir de la década de los 70 se produjeron significativos cambios en la economía que repercutieron notablemente en el consumo. Como bien sabemos, toda época de crisis genera cambios afectando a las sociedades en su conjunto, como: forma de pensar, organizar el trabajo y ver el futuro.

    A partir de esta crisis, la tradicional industria que desde los años 1850 a 1970 estaba simbolizada por el humo, ritmo y disciplinas de trabajo casi que arcaicas, estaban a punto de desaparecer, dando paso a una nueva realidad social: como la imitación y la implantación de nuevas tendencias en cuanto a la siderurgia, industria mecánica o textil (fenómeno social para la moda).

    Una forma de caracterización de cada individuo en una sociedad determinada es la diferenciación, con la aparición y desarrollo de nuevas tecnologías, marcar un estilo de vida cada vez se tornaba más atrayente. Los sujetos estaban dispuestos a consumir productos estándares, sin importar cuál sería su valor funcional sino su posición en el mercado.

    Es por ello, que podemos referirnos al consumo, como un acto capitalista mediante el cual los individuos y grupos sociales crean su propia identidad marcando un estilo de vida, en los cuales existe un consumo masivo de bienes y servicios para satisfacer sus necesidades, consecuentes de una producción masiva donde la oferta es amplia y supera la demanda.

    El consumismo suele ser una de principales características, el cual es posible gracias a la disponibilidad de dinero efectivo (liquidez) o de otros medios de adquisición.

    En la actualidad, nos encontramos en una etapa determinada por un mercado fragmentado y variable; es decir, no todos los individuos desean consumir un mismo producto ni utilizar un mismo diseño. Esto conlleva la inestabilidad en la inversión (limitada), la variación de nuevos productos, y la influencia de círculos sociales hacen que la demanda mantenga a un carácter social.

    Sin embargo, el consumo determina sistemas económicos, en los cuales la producción estará asociada a un conjunto de agentes capitalistas que trabajan para obtener su rentabilidad por encima de las necesidades estrictas del consumo; por lo tanto, disponer de un buen sistema de renta será de gran éxito para un inversionista, o en su defecto, para un individuo tener buena liquidez será la clave para poder satisfacer sus deseos de status o satisfacción material.

Aspectos positivos

    Para algunos de los defensores de esta política indican que el nacimiento de la sociedad del consumo se inicia por el alto desarrollo en determinadas sociedades, manifestando un incremento de la renta a nivel nacional. A su vez, hace posible que un número mayor de individuos adquieran bienes más diversificados.

    Además, facilita el acceso a una mayor cantidad y calidad de productos, es decir, se abre paso a un estudio avanzado de las sociedades industrializadas con el objetivo de cubrir las necesidades y deseos de sus consumidores.

Aspectos negativos

    Una de las principales críticas en cuanto a la sociedad del consumo, es que los consumidores finales han perdido la caracterización de personas individuales para ser considerados como un grupo o masa de consumidores, los cuales pueden ser influenciados por técnicas de marketing e incluso creando necesidades falsas en ellos.

    No podemos dejar de lado, el efecto cultural, la incidencia sobre el medio ambiente (extracción de recursos naturales), el número de horas extras trabajadas y el nivel de endeudamiento de las familias, solo por la satisfacción de deseos materiales que en determinado tiempo pueden llegar a ser obsoletos.

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