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COMPRA DE ACCIONES PROPIAS

Compra de acciones propias

Las compras de acciones propias o como suele también decirle “Autocartera” son un tema fundamental dentro de las sociedades mercantiles, específicamente aplicado en la Sociedad Anónima o una Sociedad Limitad, cada una rigiéndose por el reglamento de Ley de Sociedades de Capital (Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio) y demás leyes que lo requieran.

Plantearse la idea de recurrir a una compra de acciones propias o autocartera, por lo general pueden surgir diversas discusiones e intriga porque no siempre las sociedades usan este tipo de acción para bien, sino más para cubrir engaños o problemáticas dentro de la sociedad.

Quienes deseen participar en sociedades deben estar al tanto de lo que se puede hacer con ella, conocer hasta donde llegan los derechos y limitaciones de cada socio, para así tener la certeza de que este tipo de acciones como la autocartera se esté usando para un beneficio positivo, pero a todas estas ¿Sabes qué es la compra de acciones propias? ¿Quieres hacerte con conocimiento al respecto? Quédate y sabrás todo al respecto de las consecuencias que puede repercutir en una sociedad si es tipo de acciones se exigen ante la administración y Junta General.

Historia de la compra de acciones propias

Primero que nada, hay que empezar por el inicio de todo, así que debemos dar paso al pasado y conozcamos de donde viene todo esto de las autocarteras ¿estás de acuerdo? ¡Continuemos!

Las autocarteras fue un término que se introdujo durante la legislación española ¿cómo? nada más y nada menos que a través de las Directivas europeas. Cuando este momento se dio, los socios quienes participaban en las sociedades podían hacer uso de ella por medio de la adquisición de acciones propias, o, por otro lado, también se daba cuando estas eran adquiridas a través de la emisión por su sociedad dominante (aplicándose en el caso de que existieran grupos de empresas).

¿Qué es la compra de acciones propias o autocartera?

Buscando entre varias definiciones, el diccionario de la Real Academia Española lo define como: “Conjunto de acciones en posesión de la propia sociedad emisora o de una filial.” ¿Pero qué más podemos decir sobre ella? Wikipedia nos los comenta como: “la autocartera supone la adquisición de acciones propias por una sociedad; de manera que esta sociedad se convierte en accionista de sí misma.”. Con esto podemos decir, que básicamente la autocartera es la cantidad de acciones representativas que toda empresa posee y cuenta dentro de su propio capital social.

Como se mencionó anteriormente en sus orígenes, en la actualidad del mismo modo se puede aplicar cuando una sociedad que está relacionada y formando parte de otros grupos de sociedades, puedan adquirir acciones que pertenezcan a una sociedad predominante.

El hacer uso de las autocarteras ha creado numerosas problemáticas en todo el mundo, pues han surgido desde las crisis empresariales a partir del siglo XIX siendo utilizadas de mala manera, ¿por cuál razón? principalmente por el hecho de ocultar todo tipo de fraudes que se presenten en las empresas.

Claro está, el hecho de que pueda presentarse la tentativa de hacer un mal uso de la misma, se ha creado con más constancia normativas que son de carácter restrictivo, estableciendo condiciones que permitan que el uso de las autocarteras sea exclusivamente para un valor positivo de la empresa.

Otro punto importante a acotar, es que está puede generar un conflicto entre la igualdad entre los socios, podría verse afectada la imagen de la misma e incluso otra de las circunstancias que pueden ser de preocupación, es permitir que el administrador de la sociedad puede hacerse con un poder excesivo.

Es por ello que se ha de conocer todo lo establecido en la Ley de Sociedades de Capital para evitar cualquier tipo de problemática que se presente a futuro.

Funciones de la autocartera

Diversas funciones se estipulan para ejercitar este tipo de acción dentro de una sociedad, pues a las empresas les genera importancia el tener acciones propias dentro de sus activos. Algunas de las funciones que cumple son:

  • Se crea una reducción del número de acciones en circulación con la finalidad de que se minimice el impacto que está pueda tener sobre su cotización.
  • El comprar acciones permite que pueda realizarse una repartición del dividendo, es decir, se repartiría un beneficio para los socios.
  • Aporta valor a la imagen de la empresa, incluso muestra mayor confianza sobre la compañía.
  • Genera resultados positivos a la empresa si se realiza de la manera correcta.

Razón por la cual una sociedad recurre a la autocartera

La respuesta es bastante simple, de cierto modo, cuando una sociedad se hace con acciones propias, esta estaría llevando una operación catalogada como “autocartera” y partiendo de ahí se pueden conocer las razones que podrían estar detrás de la misma:

  • Una de ellas es que haya una retribución en forma de acciones que vaya a ser dirigida tanto a los directivos como a los empleados que pertenezcan en la sociedad ¿con qué finalidad? para crear un resultado positivo y beneficioso para la compañía.
  • Otra razón es para cualquier tipo de especulación que se vea relacionado con el efecto negativo del valor del mercado que impliquen los títulos de la sociedad, de hecho, lo que se busca es que la cotización de esos títulos se mantenga positivos.
  • Haciéndose de más títulos, la empresa puede decidir a futuro si desea revenderlos, o, por otro lado, plantearse la idea si de traspasárselo a los empleados que formen parte de la sociedad o incluso simplemente cancelarlos.

¿Por qué se plantean restricciones?

Sabiendo ya de antemano la problemática que genera, lo cierto es que hay muchos puntos negativos acerca de hacer uso de la compra de acciones propias, algunos de ellos son:

  • Puede presentarse efectos negativos dentro de la esfera económico-patrimonial de la compañía.
  • Suele presentarse cierta contradicción al momento de ponerla en práctica.
  • No todas las sociedades tienen la capacidad de adquirir acciones.
  • Sumado a lo anterior, puede incluso disminuir la capacidad económica.
  • Además, el valor de la sociedad frente al mercado puede verse afectado.
  • Uso inapropiado de los recursos propios que han aportado todos los socios.

Tipos de adquisición

Dentro de la LSC se estipula varios artículos (artículos del 134 al 148) que hacen mención a los tipos de adquisición, estos son:

  • Adquisición originaria: De entrada, en el artículo 134 nos deja tajantemente las prohibiciones “En ningún caso las sociedades de capital podrán asumir o suscribir sus propias participaciones o acciones ni las creadas o emitidas por su sociedad dominante.”, punto que se había comentado un poco más arriba.  Dejando claro, que está también se regirá por lo reglamentado en la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada.

La adquisición originaria se puede dar dos formas, tanto en una sociedad de responsabilidad limitada, en la cual en el artículo 135 estipula como “La adquisición originaria por la sociedad de responsabilidad limitada de participaciones propias o de participaciones o acciones de la sociedad dominante será nula de pleno derecho.”; como por otro lado, en su artículo siguiente 136, se da a conocer la segunda forma de adquisición originaria que se da por la sociedad anónima,  en ella comenta lo siguiente: “Cuando se trate de asunción de participaciones sociales o de suscripción de acciones de la sociedad dominante, la obligación de desembolsar recaerá solidariamente sobre los administradores de la sociedad adquirente y los de la sociedad dominante.”

Sumado a lo anterior, respecto al artículo 134 la LSC no se aplica tan fuerte en las sociedades anónimas como lo haría en una sociedad de responsabilidad limitada.

Las sociedades anónimas que realicen la adquisición originaria, sus participaciones sociales y todas las acciones que hayan adquirido deben ser enajenadas en plazo que no supere un año partiendo desde el día en que se hizo con la primera adquisición. Ahora cuando ha pasado un año y no se haya hecho una enajenación, la administración tendrá la responsabilidad de convocar una Junta General para establecer la amortización de las acciones propias frente a la reducción del capital social (todo esto podrás apreciarlo en el artículo 139 de la LSC).

  • Adquisición derivativa: Comenzamos a ver todo lo referente al tema dentro de los artículos 140 al 148 de la LSC, que habla sobre “Adquisición derivativa realizada por sociedad de responsabilidad limitada”, esta se da por medio de un tercer socio y la sociedad, portando así una flexibilidad más razonable, pero de igual forma no se aleja de tener restricciones.

En el artículo 140 en una SL se permite la autocartera, salvo participaciones adquiridas a título universal, gratuito o en dado caso por adjudicación judicial a través de pagos de créditos por la Junta General; además se puede dar por medio de una participación adquirida en procesamiento de ejecución forzosa, también cuando haya sido aprobada por la Junta General, etc.

En cuanto a la adquisición derivativa en una SA, en el artículo 144 se conoce los “Supuestos de libre adquisición”, algunas de ellas se dan por medio de la adquisición a título gratuito cuando las acciones están íntegramente liberadas, otra cuando las acciones formen parte de un patrimonio adquirido a título universal.

En conclusión, para llevar a cabo este tipo de operación se han de tomar muchos factores en cuenta, conocer completamente todas las formas de adquisición legal y apegada a las leyes que la respaldan, para así evitar cualquier inconveniente. Las compras de acciones propias a pesar de ser un tema delicado al momento de plantearlo y buscar su aprobación, lo ideal es hacer uso de ella para un fin positivo y beneficioso para la empresa.

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